Las patentes y sus potenciales alternativas en biomedicina
Pere Ibern
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RESUMEN |
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En este artículo se ofrece una perspectiva general del papel de la información técnica en el desarrollo de la innovación y los incentivos necesarios para su creación y a la vez las implicaciones para el sector biomédico. Para ello se presenta en primer lugar el fundamento y la significación del sistema de patentes. En segundo lugar se ofrece un análisis del impacto del sistema de patentes. Por último, se ofrece una reflexión sobre el futuro del sistema de patentes y su relación con la industria farmacéutica y biomédica. Cualquier patente crea un monopolio que garantiza al innovador el derecho exclusivo de utilizar y vender la innovación durante un período fijo de años. Las rentas de monopolio durante este período son las que van a recompensar su inversión inicial. El mercado determina al final el tamaño de la recompensa, si bien el gobierno es capaz de modular mediante la regulación de precios farmacéuticos su alcance real. Actualmente el debate sobre las patentes ha aumentado en la medida que su coste limita el acceso de la población a determinadas innovaciones. En un entorno de financiación pública se han propuesto cambios y alternativas, como subsidios o premios a la innovación, o las subastas de patentes. Las propuestas no se han traducido en la práctica generalizada, si bien en el caso de premios a la innovación han aparecido recientemente avances significativos. Entre la reforma del sistema de patentes y su sustitución hay un largo camino. El estancamiento en la producción de nuevos medicamentos masivos y la difusión de la biotecnología han creado un espacio nuevo pendiente de resolver a fecha de hoy. Lo más controvertido del momento se refiere a qué tipo de innovaciones debe protegerse y cómo evitar las patentes de bloqueo, aquellas que impiden nuevos descubrimientos. La innovación farmacéutica ha contribuido decisivamente a la reducción de la mortalidad y a la mejora de la calidad de vida. En ausencia de esta innovación no habría aumentado la esperanza de vida. Pero también debemos recordar que el énfasis puesto en determinadas dianas terapéuticas como el cáncer no ha dado los resultados esperados a pesar de los recursos que a ello se han destinado. La identificación de las necesidades de salud para establecer las prioridades en innovación no proviene necesariamente de las patentes y este hecho cada día se observa con mayor fuerza y convendrá encontrar nuevos mecanismos para que las decisiones se orienten adecuadamente. Los desarrollos en el campo de la genética y la biotecnología están añadiendo nueva complejidad al mecanismo de patentes. El papel de los nuevos medicamentos y biochips puede suponer un cambio radical en la forma como hemos conocido hasta hoy el sistema de patentes, el papel de los precios de los medicamentos y la financiación pública. Los gobiernos se verán enfrentados a una nueva realidad en la que un número limitado de oferentes podría contribuir ampliamente a la salud de los ciudadanos mediante dispositivos personalizados. El papel del mercado y la competencia en medicamentos sería de esta manera completamente distinto a como lo hemos conocido. Mientras esperamos esta evolución, necesitamos que el sistema de patentes sea efectivo y que aquellas mejoras necesarias y sus alternativas no se dilaten en el tiempo. |