La salud en el supermercado de la información

Vladimir de Semir y Gemma Revuelta

RESUMEN


Los ámbitos en los que tiene lugar la comunicación en materia de salud son tantos como entornos tiene la relación humana. Sin embargo, en los países desarrollados es preciso destacar el papel fundamental de los medios de comunicación de masas.

Aunque la información sobre temas de salud tiene una gran importancia en televisión, radio e Internet, la prensa escrita continúa siendo el medio más preponderante. Así, mientras que la televisión es el medio de mayor alcance para el gran público, la prensa continúa desempeñando un papel decisivo como elemento de información y opinión para sectores clave de la sociedad.

El volumen de noticias científicas y médicas que aparecen en los medios de comunicación aumentó de forma considerable en los años 1995-2000. Pese a este incremento en el número de noticias científicas y médicas, el número de periodistas especializados en los grandes rotativos no ha variado, lo que representa una dificultad para mantener el nivel adecuado de calidad, rigor y profundidad en el tratamiento de la información.

El uso de Internet y los comunicados de prensa transmitidos por correo electrónico han supuesto un notable aumento en las noticias que se distribuyen desde fuentes originales, como las revistas especializadas, que son de referencia para los periodistas. No obstante, se debería reflexionar sobre si todos los temas que aparecen en estas revistas de referencia son realmente importantes o buscan simplemente un cierto impacto mediático, proceso que a medio y largo plazo puede afectar de forma negativa a la divulgación de la ciencia y a la imagen que el público se hace del avance científico.

El crecimiento de la información científico-médica-tecnológica en los medios ha ido paralelo al interés que demuestra el público por todos los temas que tienen que ver con la innovación, el descubrimiento, nuevas terapias y políticas sanitarias. Numerosas encuestas sobre la percepción pública de las ciencias, de las tecnologías y de la medicina y la salud demuestran en esta cuestión tomas de posición muy similares de las poblaciones en diferentes países del mundo.

Dado que los medios de comunicación suponen la principal fuente de acceso a la información en materia de salud de los países desarrollados, si se pretende mejorar la salud de una población se debe garantizar que ésta disponga de medios de comunicación independientes (o como mínimo plurales) y de calidad.

Diversas encuestas revelan que la mayoría de los ciudadanos cree que el nivel de su formación e información en materias científico-médicas no es el adecuado y que estas carencias no parecen quedar cubiertas ni mucho menos con la oferta de contenidos de los medios de comunicación de mayor difusión: televisión, radio y prensa. Los ciudadanos piensan que sólo las revistas especializadas, los libros e Internet cuentan con las posibilidades y recursos necesarios para facilitar una adecuada información científica.

La falta de una oferta adecuada y la crisis del modelo hasta ahora imperante en la transmisión del conocimiento científico a la sociedad ponen en cuestión el periodismo científico y médico clásicos. En la actualidad se ha empezado a producir un cambio de las formas tradicionales por las que hasta ahora el público se informaba, con un predominio de Internet que se incrementará rápidamente en los próximos años.

La televisión tiene una influencia decisiva en la creación de una imagen, de una opinión popular e incluso de una educación cultural y sanitaria sobre los temas que trata, por lo que resulta esencial que exista una adecuada presencia del mundo científico y médico en sus programas.

El crecimiento de Internet en el futuro como medio de información sobre salud será imparable a medida que se vaya generalizando el acceso de la población a este medio. No hay duda de que este hecho ha de constituir un auténtico reto en el inmediato futuro para la divulgación científica, médica y sanitaria de calidad.