Trastornos del comportamiento alimentario en adolescentes
Josep Toro
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RESUMEN |
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El
cambio puberal supone, entre otras cosas, el desarrollo del cuerpo del
adolescente, de su silueta. Los cambios que experimenta le llevan a atender
mucho más que antes su aspecto corporal. Debe proceder, y procede, a evaluar
su cuerpo desde el punto de vista estético. Si su imagen corporal (el cuerpo
que cree tener) coincide con el modelo de cuerpo ideal que ha adquirido, se
sentirá satisfecho de su cuerpo y de sí mismo. Si no es así, experimentará
insatisfacción corporal y su autoestima será baja. Pero son muchos los factores que intervienen y contribuyen a la génesis de un TCA. A pesar de la potente influencia del modelo cultural de cuerpo ideal, los factores genéticos constituyen el principal factor de predisposición. Esta influencia tiene lugar a través del papel que la herencia biológica juega en la aparición de distintos factores de riesgo para tales trastornos: disfunciones del sistema serotoninérgico, susceptibilidad al estrés, pubertad precoz, índice de masa corporal elevado, neuroticismo alto, impulsividad, obsesividad, evitación de daños, etc. Pero para que estos factores den lugar a un TCA es preciso que, preocupado por su peso y su cuerpo, el adolescente practique dietas hipocalóricas. Esta preocupación en la mayoría de casos procede de haber asumido el modelo estético corporal vigente. Este modelo le ha sido y es transmitido por distintos agentes sociales, fundamentalmente su familia, su grupo de compañeras o compañeros y, sobre todo, los medios de comunicación social. También la búsqueda de un mejor rendimiento deportivo o la práctica de deportes estéticos (gimnasia, danza, etc.) puede conducir a las conductas alimentarias de riesgo. En los últimos años se ha comprobado la influencia de otros factores, concretamente trastornos y problemas durante el embarazo, el parto y las primeras épocas de la vida. La experimentación de síntomas o trastornos depresivos también predispone a los TCA, especialmente a la bulimia nerviosa. La homosexualidad masculina es otro factor de riesgo. Cuando el TCA ya está establecido, sus consecuencias psicológicas y sociales, pero sobre todo las nutricionales, se constituyen en factores de mantenimiento y agravamiento del trastorno, y suponen un notable impedimento terapéutico. Sin embargo, el obstáculo principal es la falta de conciencia de enfermedad de muchos de estos pacientes, especialmente los que sufren anorexia nerviosa. |